Profesor, gracias a Linux, y otras cosas

Enviado por alnus el 7 Julio, 2011 - 16:21.

Empezaré por las otras cosas:

Slitaz:

En mi última entrada hablé sobre distribuciones livecd que pueden utilizarse como discos de rescate, y que los usuarios de GNU/Linux debemos tener siempre a mano. Me referí a las que conozco y me gustan. En su respuesta Black Rider mencionó Slitaz, y la he probado estos días. Me ha gustado mucho: arranca con rapidez, tiene un entorno gráfico sencillo pero claro y está bien provista de utilidades y aplicaciones. De modo que la añado a la lista de mis preferidas:

Parted Magic, System Rescue, Knoppix y Slitaz.

Gracias Black Rider

AntiX:

Como me gusta Fluxbox, estoy a la búsqueda de alguna buena distribución, mejor basada en Debian, que tenga este gestor de ventanas como entorno gráfico predeterminado. Sí, ya sé que puedo usar Debian, luego instalar Fluxbox y configurarlo a mi gusto,... Y eso es lo que hago. Pero me gustaría tener localizada alguna distribución que ya traiga un Fluxbox preparado. Hay una versión de Mint que puede valer, pero Mint se basa en Ubuntu, y yo preferiría Debian. El caso es que no soy capaz de hacer que el livecd de AntiX funcione en modo gráfico,... Todo parece ir bien en el arranque, pero se queda en la pantalla negra y el cursor, y no puedo ver qué pinta tiene ese Fluxbox. No sé qué hago mal, pues no recibo mensajes de error, y parece que los módulos de la tarjeta gráfica se cargan bien. Seguiré haciendo pruebas y si tengo éxito ya os daré mi opinión aquí.

Gentoo:

Llevo unos meses probando esta distribución. Su instalación es entretenida, mucho más que la de Slackware, siendo la compilación del núcleo lo que más tiempo requiere, con diferencia. Pero hay que prestar atención constantemente al manual, de otro modo es casi imposible evitar algún error y no fracasar en el intento. Es obligatorio estudiar dicho manual y comprender ciertos conceptos (CFLAGS, CXXFLAGS, STAGE,...) sin cuyo conocimiento la instalación del sistema resulta imposible. Y todo el trabajo se hace desde la consola: nada, pero nada, de gráficos en ningún momento.
Todo es muy interesante, y al final es una satisfacción ver aparecer las X. Sin embargo el funcionamiento de la distribución no presenta, al menos eso me parece a mí, ninguna ventaja sobre Debian o Slackware. Incluso la rama estable, requiere una atención diaria y cuidadosa para que todo funcione bien; nada que ver, desde luego, con una Debian estable bien configurada desde el principio. Eso sí, a quien le guste hacer las cosas por sí mismo, usar la consola y tener que editar casi toda la configuración del sistema con nano o vi, Gentoo le va a encantar. Por mi parte, no sé cuánto tiempo resistiré antes de volver a Debian.

LibreOffice:

Vuelvo a la carga, quizás por última vez, con este programa. Sólo me referiré a su módulo Base, que es el que más uso. En mi trabajo lo he convertido en una herramienta imprescindible, de una forma u otra está presente en casi todas las cuestiones de las que me hago cargo. La verdad es que requiere voluntad para aprender a sacarle provecho, sobre todo si nunca se ha manejado antes algún otro tipo de utilidad relacionada con bases de datos, como era mi caso. Pero en cuanto se asimilan los conceptos de base de datos, tabla, consulta, vista, formulario, informe, etc, todo empieza a funcionar. Por fin he llegado a enlazar unos formularios con otros (o con consultas) mediante macros, y a ser capaz de ver imágenes (planos en mi caso) de los objetos de la base, con sólo pinchar con el cursor en un botón.
El aprendizaje de esta aplicación puede ser árido, pues todo es a base de buscar por uno mismo información en la red y, como mucho, estudiar alguno de los no demasiados libros que hay editados sobre este programa (o sobre OpenOffice, más bien) Y desconozco qué ventajas o inconvenientes puede presentar comparada con otros programas de gestión de bases de datos, ya que no he utilizado ninguno, ni libre ni de pago. Lo que sí puedo decir es que el módulo Base de LibreOffice en mi opinión ha mejorado mucho, especialmente con el más grave defecto que yo le veía: la irritante inestabilidad de sus formularios: a menudo se desordenaban hasta el caos con sólo abrir la base de datos en otro equipo. Eso, por fortuna, ya no ocurre.
Digo esto, porque me da la impresión de que muchos usuarios tenían una pobre opinión de LibreOffice Base, pues la comparaban con otros programas muy famosos y difundidos aun cuando son de pago. Pues bien, creo que LibreOffice Base se merece una segunda oportunidad.

Profesor, gracias a Linux:

Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de esto, pero me lo ha impedido hasta ahora el hecho de que, estando relacionado con GNU/Linux, se trata de un asunto más bien personal, no referido a Debian. Aquí va; después de todo, creo que puede tener interés:

Hace unos dos años cambié los monitores de mis equipos, reemplacé los de tubo por dos planos. Pero los viejos quedaron en muy buen estado de uso, y no me gustaba la idea de llevarlos al desguace. Se me ocurrió donarlos, tal vez a alguien le vinieran bien. Buscando un poco descubrí que la delegación de Cáritas de mi ciudad los aceptaría.
Allí me presenté, con los dos monitores en el maletero del coche. Aparqué en doble fila y cargué con los trastos uno por uno, atravesando por en medio del tráfico de la calle, hasta que, sudando, dejé los chismes sobre unas sillas. Los entregué a un joven con quien había hablado antes por teléfono y que me resultó simpático enseguida; era uno de los técnicos que se ocupaban, y se ocupan, de los equipos de Cáritas. Me dijo que utilizarían mis viejos monitores para un centro en el que impartían cursos de iniciación a la informática, cursos dirigidos a desempleados e inmigrantes. Me sentí bien por ello, y cuando ya me disponía a salir para quitar el coche de la doble fila, surgió Linux en la conversación sin que pueda recordar cómo, y JC (vamos a llamarlo así) me informó de que los equipos dedicados a los cursos funcionaban, y funcionan, con Linux. Muy interesado, me entretuve un poco, arriesgándome a que me multaran por estacionar en doble fila. JC me explicó que el aula consistía en un servidor equipado con CentOS y diez o doce terminales, que lo mismo funcionaban con Gnome que con KDE.
Se me hizo la boca agua,....
Me olvidé por completo del coche mal aparcado y de la posible multa y, sin pararme a pensar en lo que hacía, me ofrecí para ayudar voluntariamente en los cursos. JC tomó mis datos y nos despedimos. Me senté al volante (por fortuna no había multa en el parabrisas) cansado, pero ilusionado: había empezado mi vida laboral años atrás en la enseñanza, y ahora podía volver a ella gracias a Linux.
Pasaron meses, y por fin un día JC me llamó por teléfono. Me presenté en el centro —el edificio de una antigua escuela, mantenido por el Ayuntamiento— conocí a mi nuevo jefe —quien me entrevistó amablemente— y a mi supervisora, inspeccioné los equipos,... Y me inquieté un poco: llevaba casi veinte años alejado de la educación, había dado clases a alumnos de formación profesional y de enseñanza secundaria; ahora se trataba de adultos que venían a aprender algo que necesitaban con urgencia para encontrar trabajo. Por suerte, pudo más la ilusión que el miedo. Repasé los manuales que me proporcionó JC, preparé los guiones de las clases y una semana después me encontré con los alumnos del primer grupo.
La experiencia hasta ahora ha sido muy enriquecedora: llevo impartidos ya cuatro cursos, en octubre comenzaré el quinto. Es emocionante estar al frente de la alfabetización informática de personas que jamás han tocado un ordenador, que no saben sentarse correctamente frente al teclado, a quienes hay que enseñar a agarrar bien el ratón,... Al terminar las clases saben poner en marcha y apagar la máquina correctamente, saben crear sus directorios y documentos, conocen el manejo básico del editor de textos, son capaces de redactar escritos elementales (cartas, su curriculum vitae) con el procesador de textos, pueden crear tablas sencillas con la hoja de cálculos, abren documentos .pdf,... y, por supuesto, saben navegar por Internet y comunicarse por correo electrónico.
Esta tarea me supone sacrificar parte de mi tiempo libre, pero me implica directamente en los esfuerzos por conseguir una forma de ganarse la vida, de personas que se encuentran en dificultades. Es algo muy reconfortante y que va más allá de un simple entretenimiento. El contacto con mis nuevos alumnos y con los empleados y voluntarios de Cáritas ha abierto un campo nuevo y extenso en mi vida ¡Y todo porque hace tiempo me aficioné a Linux! ¡Qué cosas pasan!
Pretendo continuar con esta actividad tanto tiempo como pueda, tanto como me lo permita mi trabajo y pueda costearlo Cáritas. Intento mejorar las clases de una edición a la siguiente, buscando que sean más amenas, tratando que los alumnos trabajen con las máquinas desde el primer momento, ahorrándoles toda la carga teórica que puedo, reduciendo ésta a lo imprescindible. Ojalá mi modesto cursillo se convierta en uno de los fijos dentro de la oferta de actividades formativas que mantiene Cáritas. Por ahora, resisto. Hay otro centro similar en una ciudad cercana, ¡cómo me gustaría ocuparme también de él!
La respuesta de los alumnos ha sido satisfactoria. Casi todos parten de un desconocimiento casi total de los que son los ordenadores y todo lo que los rodea, especialmente Internet, pero los encuentran siempre allí donde acuden a buscar empleo —tiendas, almacenes, talleres,...— y, claro, su interés es enorme. Una vez comenzado el curso, empiezan a visitar los locutorios, los cibercafés, las bibliotecas públicas, los lugares en los que pueden disponer de un equipo y se deciden a utilizarlos por sí mismos. Las posibilidades de comunicación que ofrecen los atrae desde el primer momento.
Naturalmente, las preguntas sobre Windows son frecuentes. Les explico que en el centro usamos GNU/Linux por cuestiones de economía y eficacia, pero que la preparación que les damos los capacita para manejar Windows en las tareas básicas. Y así es: a partir de la segunda semana, un buen número de las dudas que plantean se refieren a su uso incipiente de este otro sistema operativo. Y, a juzgar, por lo que me cuentan, una vez que identifican los programas y su función, se desenvuelven bien.
Habrá mejoras en el futuro: se va a acondicionar mejor la sala, se cambiarán los monitores actuales y JC le dará un buen repaso a la CentOS (a ver si me hace caso e instala una Debian) Espero con ilusión la llegada de octubre.

Gracias por haber llegado leyendo hasta aquí.

Abrazos a toda la Comunidad de Esdebian.

Imagen de siddharta
Enviado por siddharta el 7 Julio, 2011 - 17:25.

Qué bonita entrada, he podido percibir el gusto que tienes por dedicar de tu tiempo libre a compartir conocimiento utilizando Software Libre. Alguna vez di clases, durante casi 2 años, y aún el día de hoy recuerdo con gusto los momentos compartidos con mis alumnos.

Has mencionado algo muy cierto, y que constantemente comento con quienes me rodean: no hay que enseñar a usar Writer ni Word, sino hay que enseñar a usar procesadores de texto; no hay que enseñar cómo usar Calc ni Excel, sino cómo usar hojas de cálculo. Eso hará que los conceptos sean los que domine el usuario, y no el nombre de un producto. Yo lo veía principalmente cuando a mis alumnos enseñaba Corel PhotoPaint y después llegaban contándome que en un cibercafé habían utilizado Adobe Photoshop sin mayores problemas.

Ya no doy clases, pero en mi lugar de trabajo enseño a mis compañeros pues no sólo les doy soporte cuando tienen algún problema, sino que les explicó cómo pueden mejorar la tarea que están desempeñando, o cómo evitar repetir el problema que afrontan. Por supuesto también aprendo de ellos.

Saludos,
Sidd.

Imagen de alnus
Enviado por alnus el 7 Julio, 2011 - 18:07.

Gracias, Sidd.
Creo que lo has resumido muy bien: se trata de enseñar a usar la técnica, no a usar la marca ¿Qué podríamos hacer si en las autoescuelas sólo nos enseñaran a manejar coches de un sólo modelo?
Hasta pronto.

Imagen de hall9000
Enviado por hall9000 el 7 Julio, 2011 - 18:10.

intenté por dos veces instalar gentoo y las dos veces me superó, una en virtualbox y otra desde la terminal de ubuntu. pero me atrae mucho así que tendré que volver a intentarlo boxing .

suerte con los cursos, debe ser la hostia enseñar a la gente a utilizar gnu/linux.
un saludo.

Imagen de alnus
Enviado por alnus el 7 Julio, 2011 - 18:31.

Hola, Hall.

Sobre Gentoo:

-Paciencia, nada de prisas, yo lo conseguí al quinto intento. Lo mejor es tener un equipo para trabajar y otro para cacharrear sin peligro. En el segundo probamos Gentoo, o la que sea.
-El manual estudiado, no leído, estudiado. Si no entiendes algo, no intentes la instalción.
-Cuidado al definir los archivos de configuración, y al definir los parámetros de nuestra arquitectura.
-Conocer a fondo nuestra máquina.
-No tener dudas en la compilación del núcleo
-Manejar bien el editor de textos, p.ej.: nano.
-Y, si no arranca, no desanimarse. Yo nunca he conseguido que tras la instalación arranque a la primera: el "kernel panic" es muy posible.

Sobre la enseñanza.

Debo reconocer que he tenido mucha suerte. Enseñar lo que te gusta es un privilegio.

Saludos.

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Enviado por cnicolas el 7 Julio, 2011 - 18:50.

Sin entrar en temas religiosos soy de los que piensa que Caritas hace una buenisma labor con la gente con problemas, es un orgullo que usen Linux y tambien para ellos que les ayudes. Enhorabuena por la labor que haces y darte, al menos en mi nombre personal las GRACIAS por tu dedicacion.

Por cierto se que Caritas pertenece a la iglesia catolica y yo no soy religioso en absoluto pero la labor de Caritas me consta por que conozco a gente que colabora con ella, es encomiable y digna de admiracion ya que en ningun caso hacen distincion tratando de igual manera a la gente necesitada sea católica o musulmana o atea.

Imagen de alnus
Enviado por alnus el 7 Julio, 2011 - 19:14.
cnicolas escribió:

Sin entrar en temas religiosos soy de los que piensa que Caritas hace una buenisma labor con la gente con problemas, es un orgullo que usen Linux y tambien para ellos que les ayudes. Enhorabuena por la labor que haces y darte, al menos en mi nombre personal las GRACIAS por tu dedicacion.

Por cierto se que Caritas pertenece a la iglesia catolica y yo no soy religioso en absoluto pero la labor de Caritas me consta por que conozco a gente que colabora con ella, es encomiable y digna de admiracion ya que en ningun caso hacen distincion tratando de igual manera a la gente necesitada sea católica o musulmana o atea.

Muchas gracias. En realidad yo no le veo tanto mérito a hacer algo que te gusta y te divierte. No es para tanto, pero gracias de nuevo.

Quería hablaros de ello por la relevancia que tiene Linux en el asunto y por qué fue mi afición a este sistema operativo lo que me llevó a colaborar con Cáritas.

Que yo sepa, a los que quieren inscribirse en los cursos de iniciación a la informática de Cáritas sólo se les exige que estén apuntados como demandantes de empleo. Y sí: tenemos un plantel de alumnos de todas las nacionalidades, culturas y religiones.

En nuestra delegación provincial de Cáritas Linux funciona en las aulas de iniciación y en los servidores, por ahora.

Saludos.

Imagen de kamex
Enviado por kamex el 7 Julio, 2011 - 22:47.

Bueno y ameno el relato

Imagen de alnus
Enviado por alnus el 8 Julio, 2011 - 09:36.
kamex escribió:

Bueno y ameno el relato

Gracias. Ya estoy dándole vueltas al siguiente.

Imagen de cenizoish
Enviado por cenizoish el 8 Julio, 2011 - 15:45.

Después de mucho tiempo he vuelto a echar un vistazo a este foro por una duda puntual que luego ha sido imposible de resolver. Había decidido no volver a entrar pero esta entrada tuya del blog me ha obligado.

No se puede jugar con la miseria de la gentes, la de los pobrecitos enfermos mentales, alcohólicos, drogadictos o simplemente frikis deshauciados y apartados de la sociedad por innumerables razones. Simplemente no caben en esta porque es la misma sociedad la que los rechaza e impide que formen parte de ella.

Ahí es donde entra Cáritas, que, todo hay que decirlo, posee el monopolio de la miseria, que cuenta con legiones de indigentes y excluídos sociales, transeúntes, vagando como almas en pena de albergue en albergue, reclamando una cama y un plato de comida por dos o tres días. Muchos ya se han hecho a ese tipo de vida y lo aceptan con resignación. Son el objeto de trabajo de mucha gente que obtiene su salario mensual de "ayudar" a estas personas.

Me gustaría que me dijeras, si lo sabes, cuántas de estas personas logran salir de esa situación y consiguen integrarse de nuevo en la sociedad. ¿Cuantos de ellos logran de verdad rehacer sus vidas? Estoy en condiciones de asegurar que prácticamente ninguno, porque ellos son la materia prima de esta institución y no interesa que lo puedan conseguir. Como mucho empleadas de hogar sin contrato y sobreexplotadas y obreros agrícolas en las mismas condiciones, prácticamente esclavos ("ya te mando a dos chicos, no te preocupes").

Esto es una situación vergonzosa y te agradezco que hayas dado pie a mi comentario con tu entrada de blog. No voy a generalizar y pensar que el objetivo subyacente de toda la organización sea ese, pero no la desconozco del todo, y habiendo conocido a personas honestas y entregadas a su labor también me he encontrado con oportunistas, vagos, que han hecho de esto su forma de vida, que no pegan palo al agua, que cobran un salario todos los meses y que tienen a multitud de PERSONAS, con mayúsculas, viviendo en la más absoluta indignidad y pseudo-esclavitud con tal de mantener su puesto de trabajo.

Un saludo.

Imagen de Pato Silva
Enviado por Pato Silva el 8 Julio, 2011 - 16:03.
cenizoish escribió:

Después de mucho tiempo he vuelto a echar un vistazo a este foro por una duda puntual que luego ha sido imposible de resolver. Había decidido no volver a entrar pero esta entrada tuya del blog me ha obligado.

No se puede jugar con la miseria de la gentes, la de los pobrecitos enfermos mentales, alcohólicos, drogadictos o simplemente frikis deshauciados y apartados de la sociedad por innumerables razones. Simplemente no caben en esta porque es la misma sociedad la que los rechaza e impide que formen parte de ella.

Ahí es donde entra Cáritas, que, todo hay que decirlo, posee el monopolio de la miseria, que cuenta con legiones de indigentes y excluídos sociales, transeúntes, vagando como almas en pena de albergue en albergue, reclamando una cama y un plato de comida por dos o tres días. Muchos ya se han hecho a ese tipo de vida y lo aceptan con resignación. Son el objeto de trabajo de mucha gente que obtiene su salario mensual de "ayudar" a estas personas.

Me gustaría que me dijeras, si lo sabes, cuántas de estas personas logran salir de esa situación y consiguen integrarse de nuevo en la sociedad. ¿Cuantos de ellos logran de verdad rehacer sus vidas? Estoy en condiciones de asegurar que prácticamente ninguno, porque ellos son la materia prima de esta institución y no interesa que lo puedan conseguir. Como mucho empleadas de hogar sin contrato y sobreexplotadas y obreros agrícolas en las mismas condiciones, prácticamente esclavos ("ya te mando a dos chicos, no te preocupes").

Esto es una situación vergonzosa y te agradezco que hayas dado pie a mi comentario con tu entrada de blog. No voy a generalizar y pensar que el objetivo subyacente de toda la organización sea ese, pero no la desconozco del todo, y habiendo conocido a personas honestas y entregadas a su labor también me he encontrado con oportunistas, vagos, que han hecho de esto su forma de vida, que no pegan palo al agua, que cobran un salario todos los meses y que tienen a multitud de PERSONAS, con mayúsculas, viviendo en la más absoluta indignidad y pseudo-esclavitud con tal de mantener su puesto de trabajo.

Un saludo.

No estoy seguro de entender tu punto ¿Criticas a alnus por su tarea en caritas?