Hola, Comunidad.
Hoy he comprobado que ya es posible examinar una nueva edición de la suite ofimática LibreOffice de la que vengo hablando desde que empecé a publicar comentarios en mi blog. Esta vez se trata de la primera “release candidate”, lo que significa que los desarrolladores se van acercando a la deseada versión estable. El proyecto parece avanzar, y yo personalmente me alegro.
Se puede obtener el programa a través de los enlaces que mencioné en mis anteriores notas, y el proceso de instalación habitual mediante el comando
#dpkg -i *.deb
funciona perfectamente. Queda claro que me he apresurado a desinstalar la Beta 3 y a probar la nueva edición del programa. También se puede conseguir mediante los repositorios de “experimental”, pues los paquetes de la RC1 se encuentran ya listos para ser empleados, según he podido ver en la página de “Debian packages”.
¿Qué es “Cortina”? Es un programita que he descubierto estos días y que me ha permitido hacer algunas mejoras en mi Gnome. Y al hablar de él dejo a un lado, de momento, LibreOffice.
“Cortina” permite cambiar de fondo de escritorio periódicamente en Gnome. Ya sé que es una tontería que no influye en la eficacia del sistema ni en la calidad de nuestro trabajo, pero es que ese tipo de adornos me encanta. Como también disfruto coleccionando fondos de pantalla y cambiándolos cada cierto tiempo, “Cortina” hace este trabajo por mí. Quien desee probarlo debe descargarlo siguiendo este enlace
http://sourceforge.net/projects/cortina/
Como se ve, se puede elegir entre los binarios x86 y x86-64. Lo malo es que el .deb no está en los repositorios.
Una vez que el paquete se encuentra en el directorio de nuestro gusto, nos situamos en él con nuestro gestor de archivos favorito y se “pronuncia el conjuro”, es decir, se escribe el comando de siempre:
#dpkg -i *.deb
La configuración es muy simple: una sencilla interfaz nos permite indicar al programa qué directorio contiene los fondos que deseamos que se alternen en nuestra pantalla. El intervalo mínimo de exposición de cada imagen es de cinco minutos, no se puede elegir otro. Si se va a usar continuamente conviene añadirlo a las aplicaciones de inicio de Gnome.
Hay otras opciones para lograr el mismo efecto:
1) Mediante “scripts” tipo .xml, como se muestra en este enlace:
http://nullpointerexception.tk/pahko/2010/03/10/cambiar-el-fondo-de-pant...
Lo probé, pero no siempre lograba que funcionase. Aún así me parece la forma más elegante de conseguir este efecto.
2) Instalando el programa “Desktop Drapes” Este sí que está en los repositorios, y parece más configurable que “Cortina”, pero al tratar de instalarlo con aptitude exigía unos 20 Mb de espacio y había que resolver una docena de dependencias. Me pareció demasiado para un simple adorno.
El caso es que me agrada cambiar de imagen sin tener que hacerlo yo, aunque pueda parecer una niñería, pues me relaja cuando tengo que pasar horas seguidas delante del monitor. Ya configuraba así el fondo de pantalla cuando usaba KDE 3.5. Ahora uso Gnome, y mientras no cambie seguiré con él. La verdad es que no me encuentro a gusto con KDE 4. Haber encontrado “Cortina” me recuerda los tiempos de los KDE 3.x, de la inolvidable Mandrake 9.0, y de las peleas con el “no instalador” de Debian Woody.
Hasta pronto.